martes, 13 de septiembre de 2011

CATADORES DE LAXANTES

Siempre existió en mí  la curiosidad de saber si los laxantes naturales, eran más saludables y efectivos que los laxantes artificiales, y fue así como en aquellos idus del 67 inicie una investigación práctica, siempre aprendí que hay que saber combinar la teoría con la práctica, llegó a mi casa por algún motivo desconocido una caja de la famosa "Limonada Purgante Leonard" nunca se utilizaba, y sin embargo estaba ahí, cierto día se me ocurrió ponerla a refrigerar, por si algún visitante llegaba caluroso por esos días de verano, y así fue, llegaron Teofilo y Jorge (con el que tengo una anécdota increíble allá por el bar el marino en el callao) los chicos llegaban de ver lo de la matrícula y el calor estaba bravo conversamos en la puerta de casa y me pidieron algo de beber para el calor o hacer una chanchita para comprar algo, no lo podía permitir y les ofrecí una limonada heladita, fué aceptada con mucho gusto, y presto ubique los vasos más grandes, quería ser generoso con los muchachos, la botella en aquel entonces era de vidrio y equivalía a una gaseosa familiar muy en boga por aquel entonces, sería aproximadamente una botella de litro servidas en vasos grandes, ahí se fué buena parte de la botella, mi interés no era otro el de ver en vivo y en directo el tiempo en que rendía efecto, la efectividad de estos productos tenía que ser puesta a prueba, en aquel entonces no había instituciones de defensa del consumidor y había que velar por la calidad del producto, la bebida estaba bien helada fue de el agrado de ellos, por lo tanto también pasaba la primera prueba que era la del sabor y presentación, conversamos largamente y los demore con la intención de ver el tiempo que demoraba en hacer efecto este producto, lamente la demora por que no hacía efecto, por lo tanto no era un producto de buena calidad, se retiraron uno a los jardines Virú y el otro a Santa Marina en el callao, me llamaron a la hora de retirarse, ya con más calma comprendí lo que había sucedido, resulta que subieron al bus que iba al callao la línea 7 que pasaba por todo Venezuela, en aquel entonces la Av. Venezuela difería mucho de lo que es hoy en día era una Av. ancha con arboles inmensos a ambos lados de la písta entre lo arboles encontrabamos acequias, sorprendido teofilo vio que Jorge se incorporo y descendió del bus en plena marcha, estaba intrigado ni siquiera habían llegado a lo que hoy es Palomino, dos cuadras más adelante teofilo le siguió los pasos felizmente habían esos arbolitos y la Av. no estaba tan rodeada de casas como ahora, no quisieron responder cuanto tiempo estuvieron bajando de peso, esto traía por los suelos mi trabajo de investigación, los usuarios tenían que informarse sobre la cantidad, color, olor y otras características del efecto de este producto, los descarte a ambos, si solo tenían un sol cada uno como hicieron para llegar a casa, al no tener la información completa y detallada de la efectividad del producto, me olvide del caso y de sus amenazas, cochinos de mierda por que no van a hacer sus necesidades a su casa, que se habrán creido, otros si fueron más colaboradores, el más colaborador fue Cáceres Hidalgo, solo duro una cuadra, la Av Bolivia fué la silenciosa espectadora de sus evacuaciones, alcanzó un importante record duró aproximadamente 30 minutos, el si fué más colaborador me indicó que tenía un olor fuerte a pescado malogrado, el color era variado sin llegar a ser un arco iris, la cantidad fué considerable, lo que si no me pudo indicar lo relacionado al sabor. Siguieron dos más que tuvieron más suerte por que pudieron llegar a casa en puntas de pie, pero llegaron, no se pudo continuar ya se habían pasado la voz y se negaban a refrescarse, alla ellos, resulta que llega un día un vecino que había regresado del interior del país y que hablaba maravillas de la Habilla, formaba parte de nuestra medicina tradicional, me indico que se pelaba y luego se molia y se tomaba con alguna bebida, el destino siempre nos trae sorpresas y una mañana muy temprano, nuestro I am paso por mi casa, se dirigía bien al terno no recuerdo si era de visita o en busca de chamba  conversamos rápidamente y le dije que estaba tomando mi jugo y que si deseaba le invitaba, aceptoooo, la cagada, mescle el jugo con la habilla y se lo ofrecí converso un rato más y nada de nada, pense que era un fraude, se dirigía a la avenida wilson, y de ahi tomaría un micro que lo,llevaría al rimac a casa de Rodriguez Gonzales de Amazonas, aquel que se fué a Leoncio Prado con Tramontana y luego fué un destacado oficial de la rama de infantería de nuestro ejercito, al llegar el micro al Jr. Quilca se puso la mano en la boca se le venía, aguanto como los valientes era un cuzqueño aguerrido, antes de llegar al puente Santa Rosa se le venía por atrás, se puso de pie faltaba poco para llegar, desesperadamente se agarraba la parte posterior con la finalidad de impedir una fuga en pleno micro, todo era en vano no se podía luchar contra la naturaleza Rodriguez vivía por los cibeles, este ex deustuano esperaba con impaciencia a carlos, de repente lo vió bajar del micro a la carrera, el apuro de Carlos lo conmovió no lo pudo ni saludar lo aparto de la puerta y se dirigió al baño, lamente mucho que no me proporcionará la información que necesitaba había perdido una habilla que por aquel entonces, era muy difícil de conseguir, ya me estaba olvidando de la habilla, cuando de repente lo vi a VITIN, que para mi desgracia era mi vecino, lo llame con insistencia me hacia señas que enseguida venía, me apure en preparar el jugo con la habilla, sono el timbre sali con el vaso de jugo generosamente servido y al abrir la puerta "CHICHO BELLLLO", que suerte la de este tipo, suspendí este experimento de laxantes por que la persona que me proporciono la habilla me indico que ese era un purgante para caballos y vacas.   

2 comentarios:

  1. Cajon, que tal limonada Maestro !

    Me imagino los estornudos rectales de esa dupla.

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  2. Armando , ten mas cuidado al escribir , por mas que sean tus recuerdos , escribe bien pues apenas se entiende y menos aun al final, mas respeto a tus lectores.

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