lunes, 12 de septiembre de 2011

PETER PAN

La vida nos trae sorpresas sorpresivas, aquí narraremos como peter inició su romance con el mar, es algo que la casualidad le puso a sus pies, cierto día siendo muy niño peter visito una casa familiar y en ella uno de sus primitos le mostró orgulloso el regalo de cumple que le habían hecho, era una PECERA, no pudo despegar sus tiernos y puros ojitos de los pececitos de colores que jugueteaban en la pecera, el los comparaba al rostro dulce y angelical de sus compañeros del cole, quería descubrir a que hora descansaban, como hacían sus necesidades fisiológicas, su inagotable curiosidad infantil no era satisfecha, se prometió así mismo que el tendría su propia pecera, al fin lo consiguió, un tío se encargó de cumplir con el sueño de esta dulce criatura y llegó a casa con su soñada pecera, era gigante en comparación de la pecera de su primito, aunque a decir verdad más que pecera, se parecía a esos frascos inmensos donde almacenaban los caramelos en la bodega de chumpi, todos los días la llenaba de agua, que era lo único que podía llenar por aquellos años, el esperaba con impaciencia la promesa familiar de que luego le llevarían los pececitos, estos nunca llegaban, ocurrió que fue su cumple y sus mejores regalos fueron las propinas recibidas, al día siguiente mientras todos dormían en casa corrió raudo al mercado a abastecerse de peces, le habían dicho que si quería comprar pescado en el mercado seguro que encontraba, al llegar a la sección pescados vio con emoción una variedad increíble de peces (eran tiempos de bonanza pesquera y que como una ironía de la vida luego el contribuiría a que esto se revierta) con sus frájiles y pequeñas manitas los medía imaginariamente, para ver cual de ellos entraban en su pecera, al final encontró lo que buscaba unos lindos y bellos pescaditos delgados y de las dimensiones que el requería, pregunto su precio y les dijeron el precio por kgs, el explico que solo quería unos cuantos, por que al ver que le pesaban un Kg de estos lindos pececitos no entrarían en su pecera, al final la vendedora de pescado se condolió, su ternura lo conmovió, y le vendió media docena de pescaditos al precio de un Kg.el ingenuo nene salió alegre rumbo a casa, lleno la pecera de agua fresca y echo los pescaditos a la pecera, tiernos lectores por si había olvidado decirles, los pescaditos conseguidos por nuestro héroe, se llaman hasta la actualidad, PEJERREY, los pescaditos muy armoniosamente se fueron hasta el fondo de la pecera, el estaba  sorprendido, su ingenuidad le hizo pensar que era la hora de la siesta, y luego nadarían como los demás pececitos que el había visto, su pecera estaba escondida muy discretamete en su dormitorio, y le permitía estar pendiente de sus mascotas, pasaron las horas, los días y el olor fuerte que emanaba de la pecera tenía intrigada a la familia, felizmente uno de los familiares descubrió el desaguizado y lo hizo arrojar no sin antes reprimirlo y decirle que tenían que poner en la pecera pescados frescos y vivos, no se amilano y volvió a la carga esta ves fué hasta chorrillos donde le dijeron que encontraría los pescados más frescos de todo Lima, ningún amiguito lo quizo acompañar esto no lo amilano, partió rumbo a chorrillos, efectivamente vió que desembarcaban de las lanchas una increíble cantidad de peces, el resto es anécdotico por que, este contacto directo con las faenas pesqueras, fué el inició de su romance con el mar de nuestro recordado peter, las vendedoras de pescado de este muelle de pescadores, no eran tan amables como las comerciantes del mercado de su barrio, imagino que alguna de las damas que lo atendían eran algunas en la que Chabuca Granda se inspiró para componer ese famoso vals "LA FLOR DE LA CANELA" las damas derramaban lisura por Kgs. lo más suave que le dijeron fué pedazo de idiota, al final termino con unas lornas bajo el brazo y corrió a casa ya la pecera estaba preparada le había echado agua San Mateo para que sus pececitos tuvieran agua fresca y pura, a que no saben que paso, las adorables lornitas igual se fueron hasta el fondo de la pecera, que desilusión para él, durante mucho tiempo siguió probando, llevó cojinobas(no es indirecta) pejesapos, machetes, pero era igual, esto no podía quedar así nuestro héroe tenía que encontrar la solución a este problema, tendremos que acompañarlo a solucionarlo y seguir alentandolo a que no se amilane, con el tiempo se le apareció su Hada Madrina (la única hada madrina con anteojos) que lo llevó por los caminos más inimaginables que profesional pesquero haya recorrido.  

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